bcd / Bocados Entretenidos   
flc / Falacias Para Pensar   
snr / Sonrisas On Line   
oyf / El Ocio y la Filosofía   
vyp / La Vista y el Placer   
abv / Arte y Buen Vivir   
fyp / Fugas y Preludios   
tlp / Tinta & Liquid Paper   
nstr / Nuestros Lectores   
7ma / Séptima Ilusión   

Achi (2)   
Al Fredo (4)   
Alard (1)   
Alba Barbeito (1)   
Amalita (22)   
Andrés (3)   
Aveju (23)   
Bertini (1)   
Bews (66)   
Bocos (3)   
Caro (1)   
Celina Abrehu (1)   
Chala (1)   
Conti (9)   
Dany (3)   
De Piero (10)   
Diego (1)   
Diego Colombres (1)   
Dr. Sugrañes (1)   
Edmundo Hume (13)   
Elito (1)   
Emmanuel (3)   
Enepe (2)   
Esteban77 (1)   
Fran (20)   
Francisco Jáuregui (1)   
Gaby (12)   
Gatta (7)   
George (2)   
Gloria (1)   
Hernán (1)   
José Barbeito (12)   
Juampi (2)   
Juan (1)   
Juanjo Sirena (3)   
Juje - Caro ZP (8)   
Julito (2)   
Justine (1)   
Laly (4)   
Laura Giraudo (1)   
Laurita (1)   
Lucía Franchini (5)   
Luma (1)   
Martín (1)   
Mecha (26)   
Meli (4)   
Mickey BE (1)   
Miguel (1)   
Mocha (8)   
Motoneta (15)   
Negrah (8)   
Nico (1)   
Nicolás Balinotti (4)   
Nicolás Zavadivker (1)   
Nieves (3)   
Pablo Donzelli (6)   
Prometeo (1)   
Rogelio Ramos Signes (1)   
Rubén Kotler (7)   
Sergio (1)   
Soledad Vanni (1)   
Tito (16)   
Turca (1)   
Unpocodesol (3)   
Valeria Álvarez Ternavasio (1)   
Varona (1)   
Vero (2)   
Víctor (3)   
Vidal (1)   

Deportes extremos en la Patagonia. Breve relato de un ascenso.
////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////
Por: Alard

Los cuatro -Mark, Douard, Marianne y yo- somos miembros del Club de Montaña de Sudáfrica. En marzo de este año escalamos el Cerro Torre, una formación de granito alargada y puntiaguda.
En el ómnibus a El Chaltén decidimos que debíamos intentar el ascenso de esta montaña. Inicialmente nos dirigíamos hacia el Fitzroy, pero cambiamos de parecer porque el Cerro Torre presenta condiciones climáticas más extremas, mayores dificultades y exige mejores destrezas técnicas.  El desafío es enorme y además, ¡parecía valerlo!
En El Chaltén nos encontramos con un buen reporte meteorológico; inmediatamente nos internamos en las montañas hasta el campamento “Bridwel”, donde pasamos la noche. Luego escalamos un trecho muy duro hasta “Norwegoes” en el cual luchamos para no quedar atrapados en un glaciar.
A medianoche nos liberamos del peligro y entonces comenzamos a trepar. Mark y yo escalamos juntos y pronto dejamos atrás a Douard y Marianne.
¡El ascenso fue increíble! Para escalar estas cumbres es preciso conocer todo tipo de técnicas. Escalamos grandes montículos de nieve y sobre superficies heladas; hicimos escalamiento libre y en cooperación... todo el tiempo alternando entre zapatos para escalar y grandes botas con clavos y antideslizantes. ¡Y todo esto durante 1200 metros!
Ibamos livianos y rápido... suena fácil hasta que llega el momento de dormir, sin bolsa ni tierra que sirvan de apoyo. Dormimos en un borde helado del tamaño de dos escalones juntos, tan pequeño y frío que uno realmente no duerme en absoluto... pero todo se soporta porque la concentración está en la cumbre.
El amanecer trae consigo calor e inspiración y también, señala que llegó el momento de empezar a mover el cuerpo para que la sangre circule. La cumbre del Cerro Torre está cubierta de nieve, como si fuera un hongo. Mark llega con un estilo muy elegante y luego arribo yo, a las 19.00 hora argentina. ¡Fue bellísimo! Estaba claro y la visibilidad abarcaba kilómetros y kilómetros. Las palabras no pueden describir esos paisajes que sólo permiten sentimientos y sensaciones. Fue grandioso estar allí con mi amigo Mark y saber que Douard y Marianne se aproximaban –teníamos walkie talkies para comunicarnos con ellos-.
La cumbre es sólo la mitad del camino. Un día y medio después alcanzamos el glaciar y luego de una larga caminata llegamos a las carpas... ¡72 horas más tarde! Habíamos pasado hambre y cansancio pero la experiencia de la cumbre fue sublime. Además, el clima nos acompañó entrañablemente. 26 horas después llegaron Marianne y Douard. Ellos escalaron durante cuatro días. Estaban exhaustos.
Teníamos las manos secas y entumecidas, los labios cortados, las narices quemadas y los cuerpos cansados. Pero nuestros espíritus vibraban al ritmo del recuerdo de esta apasionante experiencia.

Gracias a los sponsors de nuestro equipo: Montrail, el Club de Montaña de Sudáfrica, Back Packer, Scavenger y Cape Storm.
Gracias a mis sponsors personales: Adidas Eyewear y Ram Mountaineering with Black Diamond, Beal y Saltic.
Más información en http://www.alardsbigwallclimbing.com