bcd / Bocados Entretenidos   
flc / Falacias Para Pensar   
snr / Sonrisas On Line   
oyf / El Ocio y la Filosofía   
vyp / La Vista y el Placer   
abv / Arte y Buen Vivir   
fyp / Fugas y Preludios   
tlp / Tinta & Liquid Paper   
nstr / Nuestros Lectores   
7ma / Séptima Ilusión   

Achi (2)   
Al Fredo (4)   
Alard (1)   
Alba Barbeito (1)   
Amalita (22)   
Andrés (3)   
Aveju (23)   
Bertini (1)   
Bews (66)   
Bocos (3)   
Caro (1)   
Celina Abrehu (1)   
Chala (1)   
Conti (9)   
Dany (3)   
De Piero (10)   
Diego (1)   
Diego Colombres (1)   
Dr. Sugrañes (1)   
Edmundo Hume (13)   
Elito (1)   
Emmanuel (3)   
Enepe (2)   
Esteban77 (1)   
Fran (20)   
Francisco Jáuregui (1)   
Gaby (12)   
Gatta (7)   
George (2)   
Gloria (1)   
Hernán (1)   
José Barbeito (12)   
Juampi (2)   
Juan (1)   
Juanjo Sirena (3)   
Juje - Caro ZP (8)   
Julito (2)   
Justine (1)   
Laly (4)   
Laura Giraudo (1)   
Laurita (1)   
Lucía Franchini (5)   
Luma (1)   
Martín (1)   
Mecha (26)   
Meli (4)   
Mickey BE (1)   
Miguel (1)   
Mocha (8)   
Motoneta (15)   
Negrah (8)   
Nico (1)   
Nicolás Balinotti (4)   
Nicolás Zavadivker (1)   
Nieves (3)   
Pablo Donzelli (6)   
Prometeo (1)   
Rogelio Ramos Signes (1)   
Rubén Kotler (7)   
Sergio (1)   
Soledad Vanni (1)   
Tito (16)   
Turca (1)   
Unpocodesol (3)   
Valeria Álvarez Ternavasio (1)   
Varona (1)   
Vero (2)   
Víctor (3)   
Vidal (1)   

Cuestión de imaginación
////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////
Por: Soledad Vanni

¿Sensual?¿Erótico? ¿Fantasioso? Nada como una noche a la luz de las velas: arroz con mariscos, un vino que habla, cuatro ojos que se miran. Que no dejan escapar ningún detalle. El mundo sigue dando vueltas pero, para ellos, está detenido.

Dicen que la atracción se potencia –o despierta- gracias a un plato afrodisíaco. El adjetivo viene de Afrodita, la diosa griega del amor, nacida del mar después que Cronos castró a su padre y lanzó los genitales al agua. Afrodisíaco, en términos gastronómicos, es cualquier sustancia que, en teoría, aumenta el ardor sexual. Que enciende el deseo amoroso. El mito viene de Oriente (de donde suelen venir muchas de las buenas cosas que aprecia Occidente) y, aunque hay algún fundamento científico, lo cierto es que es probable que el carácter afrodisíaco de un alimento provenga simplemente de la imaginación de quien lo consume.

"El mundo sigue dando vueltas pero, para ellos, está detenido".  

La exhuberancia en la comida está en permanente relación con la satisfacción sexual; ambos planos comparten expresiones como comer, chupar y morder. Algunos afrodisíacos funcionan por analogía (las ostras), otros por asociación (un recuerdo) y también por sugestión (una creencia).

Lo cierto es que son el puente que une la gula con la lujuria. Pero para que den resultados, hay que ayudarlos. Es difícil que eroticen a la persona que atraviesa por un estado patético de estrés. Porque el verdadero poder está en la mente: quien consume una comida pensando que lo ayudará sexualmente, seguramente lo consiga.

Plus: para probar, recomiendo el “pollo estilo burdel”.

Ingredientes

1 pollo trozado

1/2 taza de tocino cortado a dados

1/2 taza de champiñones cortados finos

4 papas peladas

4 tomates frescos a rodajas

1 trufa, cortada fina (puede ser reemplaza por una seta u otro tipo de hongo)

1 cucharada de harina

5 cucharadas de coñac

1/2 taza de aceitunas verdes

1 vaso de vino tinto

Manteca

Hacia el clímax

Freír el pollo en una sartén grande con el tocino, las papas, los champiñones, los tomates y las aceitunas. Añadir tanta manteca como haga falta (sin histeria), y hasta que haya tomado color. Condimentar con sal y pimienta, espolvorear con harina y rehogar con decisión.

Después de diez minutos más a fuego lento, añadir el coñac, y prenderle fuego para flamearlo, dejándolo cocer otros diez minutos más. Añadir el vino (puede ser la excusa para abrirlo y llenar las copas para matizar la espera) y cocinar otros veinticinco minutos. Incorporar otro poco de especias, si fuese necesario (sobre todo si la presa es un poco reacia). Añadir la trufa, guisar otros cinco minutos y listo. Prevea música, velas y recuerde que el amor es un ingrediente que no debería faltar en ninguna comida, mucho menos en la afrodisíaca.

*La autora es chef profesional del Instituto Americano.